05 junio 2008

EL PAPEL DE LA ÉTICA EN LA CALIDAD DE ATENCIÓN EN SALUD

Por Jorge E. Santana (Febrero / 2008)

“En las inconmensurables extensiones del tiempo,
vemos como la vida avanza y asciende desde su origen
hasta el hombre, y no podemos negar que a la
humanidad todavía le aguarden infinitas posibilidades
de perfeccionarse”
THOMAS MANN

INTRODUCCIÓN
Cuando se habla de calidad es necesario tener claro el concepto de integralidad y los diferentes enfoques que se le pueden dar a la misma, a saber:

El enfoque técnico científico, que tiene que ver con el cúmulo de conocimientos científicos y la aplicabilidad de los mismos, lo cual va acompañado de la disponibilidad de tecnología.
El enfoque lógico, que corresponde a la eficiencia con la que se toman las decisiones de acuerdo a los resultados de las mediciones que se realicen.
El enfoque óptimo, que hace referencia al equilibrio entre los costos Vs. los beneficios de la atención en salud.

Resulta interesante ver como en la última década ha ganado tanto protagonismo el tema de la calidad en salud y como en algunos países se ha legislado la garantía de la calidad en la prestación de los servicios de salud y se podría decir que prácticamente el vuelco en la políticas de calidad empezó a tener una mayor importancia luego de la publicación del reporte del comité de calidad en el cuidado de la salud de América, del instituto de medicina de los Estados Unidos “Errar es Humano - Construyendo un sistema de salud seguro” y otros reportes como “Cruzando el abismo de la calidad – Un nuevo sistema de salud para el siglo 21”, sin embargo, el tema realmente no inicia allí, es decir esto no es nada nuevo, pues hay que tener en cuenta los conceptos primarios de W. Petty (uno de los padres de la epidemiología) quien en el siglo XVII hacía comparaciones sanitarias entre los Hospitales de Londres con los de París de acuerdo al número de fallecimientos; no se pueden dejar de mencionar los trabajos de F. Fahr y F. Nigtinghale a fines del siglo XIX sobre la mortalidad hospitalaria de los soldados procedentes de la guerra de Crimea que fallecían tras amputárseles una pierna, se observó que los que habían sido intervenidos en Hospitales grandes tenían mayor probabilidad de morir que los que habían sido atendidos en Hospitales pequeños. La principal causa de muerte era la infección intrahospitalaria. Igual importancia tienen los conceptos de Avedis Donabedian quien hace casi 40 años empezó a hablar de la calidad en salud como tal y es así como se constituyen estos los cimientos conceptuales de calidad sanitaria que se tienen hoy por hoy.

Posteriormente en el año de 1988 catorce empresas líderes en Europa tomaron la iniciativa de crear el European Forum for Quality Management (EFQM) y en 1991 se instituyó el premio Europeo de la Calidad (equivalente al premio Malcom Baldrige Américano).

Lo anterior muestra claramente como a través de la historia, la calidad ha sido un tema relevante para las organizaciones de la salud con la finalidad de lograr un mejoramiento continuo de las mismas.

MARCO ACTUAL DE LA CALIDAD

Periódicamente, el EFQM ha ido presentando actualizaciones como las modificaciones del Modelo Europeo de Mejora de la Calidad presentadas para el año 2000 donde se esquematiza de forma clara los criterios necesarios para el éxito de una organización, así como para evaluar sus resultados. Este modelo se basa en 9 criterios de excelencia, 5 criterios facilitadores (de entrada) y 4 criterios de resultado (de salida).

En la actualidad, Joint Comission of Acreditation pretende que los sistemas de salud miren más allá de los estándares de calidad previamente establecidos y que se orienten más en la construcción de organizaciones que sean altamente seguras para los pacientes, que sean estrictamente vigilantes de los eventos adversos y que diseñen políticas claras y específicas para el manejo de estos eventos; así como también se ha venido promoviendo una sana competencia entre los diferentes sistemas de salud a través de la publicación de las mediciones de seguridad y calidad de cada uno.

Existen aun más retos a alcanzar en el futuro en el tema de calidad para las organizaciones y sistemas de salud, que han sido planteados por Joint Comission of Acreditation los cuales apuntan a generar en las organizaciones cultura de seguridad, trabajar en aquellos comportamientos perjudiciales para la seguridad y calidad y la resolución de conflictos, todo esto enmarcado dentro de lo que se llamará el “Capítulo de Liderazgo”.

Con toda seguridad en el transcurso del tiempo seguirán surgiendo nuevos retos en calidad y probablemente se vislumbra que quizás uno de los más importantes pueda ser el énfasis que se haga a los valores y la ética en cada uno de los individuos que hacen parte del staff en la prestación de servicios de salud.
Uno de los objetivos primordiales de la gerencia y aun más cuando se trabaja en calidad es el de medir la gestión administrativa en términos generales, sin embargo, resultará un verdadero desafío la medición y el control de los valores y la ética de los individuos en cada uno de los actos dentro de los sistemas de salud y será una actividad compleja de llevar a cabo, convirtiéndose en la brecha más importante para poder llegar a lograr la verdadera calidad en salud.


PAPEL DE LA ÉTICA Y SU RELACIÓN CON LA CALIDAD EN SALUD

Cada momento de encuentro entre los diferentes actores que intervienen en los procesos de los sistemas de salud es decir, entre pacientes, familiares, aseguradores, proveedores, competidores y cuidadores de salud representa un momento de libertad de pensamiento, de decisión y de actuación que debería estar orientado a obtener el total bienestar de todos y cada uno, siendo el individuo mismo el llamado a tomar la mejor conducta posible para lograrlo.

No con la intención de entrar en reflexiones filosóficas profundas, sino más bien, con el ánimo de partir de conceptos claros y concisos, es necesario aclarar lo que significa la libertad para el ser humano, para lo cual se ha retomado el pensamiento de Fernando Savater quien afirma, que lo que caracteriza la Libertad es la capacidad del Hombre de elegir hacer lo que quiere y de elegir no hacer lo que no quiere, teniendo en cuenta que durante el proceso de esa decisión el individuo tiene la posibilidad de reflexionar si su actuación está enmarcada dentro de un comportamiento ético, eligiendo lo que es bueno y lo que es malo, lo que conviene y lo que no conviene.

Entonces, los llamados a evaluar si sus comportamientos o actos son éticos, realmente son los individuos mismos quienes actúan desde su propia historia, desde sus propias creencias y desde paradigmas socioculturales de comportamiento. Es así, como el hombre debe llegar a la propia reflexión sobre el por qué considera válidos y aceptables estos patrones de comportamiento y partiendo de este proceso reflexivo se podría llegar a la certeza de estar actuando en pos de prestar un servicio de calidad.

Aplicando esto a la atención en salud, la ética se reduciría a la siguiente definición emitida por la Dra. Diana Cohen Agrest:

“Todo esto se trata de la regla de oro, que aparece en Confussio, Buda, Antiguo Testamento y en los Evangelios: No hagas al otro lo que no te gusta que te hagan a vos.”

Lo cual finalmente, se traduce de la siguiente manera: “Actuar de la misma manera como me gustaría que actuaran conmigo”, logrando que todos los individuos implicados dentro de los procesos de los sistemas de salud, satisfagan las necesidades del prójimo pensando en la propias.

Ahora bien, entendiendo las reflexiones anteriores se ve la necesidad de aplicar conceptos de principios éticos y morales en la creación de los sistemas de calidad en salud y no dejarlos como aspectos secundarios. Así como lo más importante para la sólida estructura física de una edificación son sus cimientos, así mismo los principios éticos en el pensar y el actuar de los seres humanos deberían ser el pilar fundamental en los sistemas de salud.

Lo ideal sería que la base del concepto de Etica de la Dra. Cohen, fuera aplicado en el pensamiento y la acción de todos los actores que intervienen dentro de los procesos de atención en salud, logrando reducir la brecha existente entre calidad y ética. Solo así se lograría realmente un auténtico sistema de calidad en salud.

Entonces, la misión para cada uno de los que trabajamos liderando sistemas de salud es encontrar la estrategia más adecuada para lograr que todos los colaboradores estén identificados con este pensamiento y conduciendo así a la organización hacia el cumplimiento de un mismo objetivo. Esto generará no solo organizaciones de calidad sino individuos que con toda seguridad se convertirán en buenos trabajadores, buenos ciudadanos y buenos miembros de familia.

Solo queda una última reflexión: ¿Cuál es su papel como administrador de sistemas de salud en la reducción de la brecha entre calidad y ética?

Referencias:
1. The Joint Comission of accreditation, Joint Comission Resources. Hospital Executive Briefings. 2007
2. Oteo, Angel Álvaro. “Gestión clínica: Desarrollos e instrumentos”. Ed. Diaz de Santos. 2006
3. Savater, Fernando. “Ética para Amador”. Ed. Ariel. Edición ampliada. Barcelona, 2000
4. Savater, Fernando. “Las Preguntas de la vida” Ed. Ariel. Barcelona, 1999
5. Sánchez Moccero, Malena. Entrevista a Diana Cohen Agrest. “La ética día a día” Abril, 2007 (
www.myriades1.com/vernotas.php?id=607&lang=es)
6. Marinoff, Lou. “Pregúntale a Platón” Ed. Byblos. Barcelona, 2004
7. Temes Montes, José Luís. “Gestión Hospitalaria” 3ª Edición. Ed. Mc Graw Hill. Madrid, 2002
8. Alvarez H., Francisco. “Calidad y Auditoría en Salud” Ecoe ediciones. Bogotá, 2003

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